Esteban Marín, el presente y el futuro del Jiu-Jitsu colombiano

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Pocos conocen su disciplina, puesto que es un arte marcial japonés clásico que es poco nombrado, aunque sí practicado en Colombia. Es por esto que se hablará del deportista de Jiu-Jitsu, Esteban Marín Ramírez, quien es el presente y futuro de Colombia en esta disciplina deportiva. 

Nació en septiembre del 2003 en Sevilla, Valle del Cauca, pero su vida siempre ha estado ligada a la capital quindiana, puesto desde que tiene memoria ha vivido en Nueva Armenia, un barrio de esta ciudad. Es el único hijo de Linton Faber Marín y Diana Carolina Ramírez. 

“Por oportunidades de trabajo mis papás se tuvieron que trasladar a Armenia, ahí he vivido desde que tengo memoria. El barrio es de gente de bajos recursos, por lo que al principio no salía mucho a la calle. Cuando fui creciendo pues tuve la infancia de cualquier niño, que empezó jugando fútbol”, explicó Esteban Marín. 

Con 10 años ingresó a la escuela de Football Center, jugaba de mediocampista, aunque acepta que no era el mejor en el deporte. En esta estuvo poco tiempo porque llegaron nuevos gustos, además solo tuvo participación en partidos amistosos o en encuentros de la Liga Quindiana de Fútbol. 

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Artes Marciales

Con 12 años ingresó a Dragons Team, una escuela en la que le enseñaban Taekwondo unos días y Jiu- Jitsu otros. Llegó a esta, gracias a una iniciativa de su papá, quien tenía un amigo que era cinturón negro en Jiu-Jitsu y lo motivó para ingresas en estas artes marciales. 

“Mi padre estaba buscando una actividad para pasar tiempo juntos, entonces el amigo lo invitó a la escuela y desde ahí me empezó a gustar mucho este deporte. En el día jugaba fútbol y en la noche iba a entrenar con mi papá, para mí eso era una motivación. A los días, dejé el balompié porque le cogí pereza”, contó. 

No solo fue la desmotivación del gusto por la ‘redonda’, la que lo hizo abandonar, también fue el cansancio físico que le implicaba estar en varias disciplinas deportivas al mismo tiempo. Igualmente, en la academia en la que aprendió artes marciales, se decantó rápidamente por el arte japonés. 

Antes de dejar el Taekwondo, estuvo compitiendo en Medellín en 2016, ahí ganó el evento en el que estuvo participando, pero no le gustó la disciplina deportiva. Estuvo un año entrenando, hasta que decidió enfocarse 100% en el Jiu-Jitsu. Sus padres siempre lo han apoyado en sus decisiones. 

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Jiu-Jitsu

“De las artes marciales conocía algunas cosas, me gustaba ver películas o veía mucho UFC, que en algo se puede parecer a mi deporte. La idea en el Jiu-Jitsu es controlar al oponente con técnicas de defensa personal, pero sin armas. Es más, siempre le recomiendo a niños y mujeres que lo practiquen, porque estoy seguro que así se evitarían violaciones o robos”, expresó. 

Las categorías se dividen en juvenil y mayores, para cada una de estas están los respectivos cinturones que van desde el blanco hasta el negro. En este momento, Esteban Marín es azul en adultos, aún siendo menor de edad, pues tiene gran nivel para competir en esta división. 

En sus dos primeras competencias nacionales no le fue bien, en su primera salida enfrentó a un cinturón más avanzado que él y perdió; muy parecido a lo que le sucedió en el segundo torneo, en el que enfrentó a un adulto. Ahí pensó en dejar el deporte, pero su papá, que es quien lo acompaña a las competencias, lo motivó a seguir adelante. 

“Soy muy competitivo y me frustraba ver que no podía ganar, entonces mi papá siempre me dio un aliento y me motivó a entrenarme mejor para conseguir los buenos resultados. Por lo mismo dejé la primera escuela y estoy desde 2018 en Body of Four, un equipo que tiene su sede principal en Canadá”, expresó. 

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Un deportista con proyección 

En 2017 logró su primer título nacional, fue en Cartagena y tenía 14 años. Para Esteban fue especial porque viajó con su papá, además, ambos estuvieron por primera vez en el mar, así que la celebración de la medalla de oro fue de dos días en las playas de Bocagrande. 

Desde ese año no se ha bajado del podio, en 2020 perdió una final contra un cinturón azul en adultos, pero igual se mantuvo entre los mejores. Por falta del apoyo de Indeportes Quindío, además del Imdera, este deportista le toca viajar a sus competencias con recursos propios, además siendo abanderado de Risaralda o de Huila. 

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“Mis padres son los que hacen el mayor esfuerzo para que yo compita, aunque muchas veces yo publico en redes que necesito ayuda económica para viajar y me han colaborado. He mandado cartas a la Gobernación de Quindío y Alcaldía de Armenia, pero nunca me han respondido”, indicó Esteban Marín. 

En 2020 se graduó del colegio, por lo que ahora está enfocado en sus entrenamientos y en su viaje a España en junio de este año. Allá se encontrará con su mamá y estará mejorando su técnica en la escuela Itaca Jiu-Jitsu, en la que ya estuvo en 2019. Su meta es conseguir dinero para poder asistir a un mundial de Estados Unidos, porque ya los requisitos deportivos los tiene. 

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De igual manera espera ser selección Colombia de mayores después del mes de septiembre, cuando cumpla la mayoría de edad, porque esto le permitirá estar en más eventos internacionales. Quiere estudiar economía, además ser un maestro en el deporte que ama, para poder vivir de él. 

“Soy talentoso en lo que hago, además tengo la disciplina que el deporte exige para poder figurar. Cada día intento mejorar, además ayudar a los demás para que todos podamos ser mejores. Sueño con poder estar en Estados Unidos compitiendo y preparándome para estar en el más alto nivel”, finalizó Esteban Marín. 

“Unidos somos más. Más deportes más región”

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