Egan Bernal es la justificación más clara para invertir en los semilleros

Foto / Edinson Villamizar

El país entero se volcó al joven pedalista este domingo 28 de julio. Y cómo no, si se convirtió en uno de los deportistas de élite más importantes del momento al conquistar el Tour de Francia.

Egan Arley Bernal Gómez, de Zipaquirá, Cundinamarca, reseña la última gesta del deporte colombiano por los escenarios del mundo. El Tour de Francia, una de las cerreras de ciclismo de ruta más exigentes, pero a la vez prestigiosas del mundo, lo vio ponerse la camiseta amarilla.

Ese joven que cogió fuerza en el ciclomontañismo, que pedaleó por las montañas del país y que hoy es noticia en los principales diarios deportivos del planeta, ha demostrado que los semilleros valen la pena, que es necesario seguir invirtiendo, pero invirtiendo más.

A los cinco años tuvo su primera experiencia con la bicicleta, amarilla, como si resultara un dato paradójico. Luego,a los ocho años, ya estaba compitiendo por las calles de Zipaquirá, porque como niño, sintió la realidad que lo habitaba de pertenecer al deporte.

Egan, decidió desde los 11 pasar por la montaña, escalar y darle satisfacción a esa idea de montar a la bicicleta; siempre superando retos cada vez más altos. en el 2014 se proclamó subcampeón mundial juvenil de ciclomontañismo en Noruega, lo que evidenció para su mentor Pablo Mazuera, un prospecto de campeón mundial en la ruta.

Fue en 2016 que pasó a la ruta, llegando para ocupar titulares en las crónicas, no como una promesa, sí como una realidad palpitante y joven en el ciclismo de los escarabajos. Desde ese momento su travesía por Europa, para concretarse a sí mismo en la ruta, resultó una experiencia de aprendizaje que por supuesto no desaprovechó, ni siquiera para aprender de cada idioma un poco.

A Bernal solo le bastó un año y medio para incorporarse de lleno y estar al lado de grandes pedalistas como Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Sergio Luis Henao, de amplio kilometraje en la ruta. Después de su roce con el Adroni Giocattoli, por ese mismo tiempo, quienes estuvieron a su alrededor pudieron comprobar científicamente el potencial del zipaquireño.

Un niño que montó la bicicleta a los cinco años, que se convirtió en competidor a los ocho, que ganó encuentros nacionales e internacionales a los 15, que a los 19 se convirtió en subcampeón mundial y que a los 22 tocó la gloria en París, tiene que dejarnos una reflexión y es que invertir en las bases del deporte son fundamentales para la consecución de resultados positivos. 

Fue un joven al que el tiempo le corrió rápido, como sus piernas en cada pedaleo. En la Oro y Paz, categoría 2.1 en Colombia, sacó el campeonato y superó al gran favorito Nairo Quintana. Una carrera que sirvió como preludió de su espíritu en el 2018. Egan Bernal, de 21 años, ya tenía todo listo para continuar.

Sin embargo, y antes de llegar al Tour de Francia, se comprende la importancia del trabajo de la Federación Colombiana de Ciclismo, promoviendo este deporte, y dejando que los más jóvenes se contagien de lo que significa ver a los atletas por las calles del país.

Egan veía a los mejores por la televisión y después pudo acceder a la realidad para competir contra ellos. 

El ciclismo, es de las pocas disciplinas bien administradas en el territorio nacional, y se podría afirmar que Egan Bernal, es la prueba misma del producto en el que se ha convertido la bicicleta para niños, niñas y adolescentes en Colombia.

Sin ser menos importante, la relación que ha tejido la Fedeciclismo con la Unión Ciclista Internacional, donde la una no desampara a la otra; y eso termina generando impacto en cómo se trabaja el semillero al interior. En Boyacá, Cundinamarca, Bogotá, Valle y Antioquia, se han esmerado por imitar lo mejor y el resultado para la bandera amarilla, azul y roja, ha sido el título de Egan Bernal en el Tour de Francia.

Un niño que montó la bicicleta a los cinco años, que se convirtió en competidor a los ocho, que ganó encuentros nacionales e internacionales a los 15, que a los 19 se convirtió en subcampeón mundial y que a los 22 tocó la gloria en París, tiene que dejarnos una reflexión y es que invertir en las bases del deporte son fundamentales para la consecución de resultados positivos.

«Unidos somos más. Más deporte, más región»

Compártelo para hacer grande nuestro deporte

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. 31 de julio de 2019

    […] Lea también: Egan Bernal es la justificación más clara para invertir en los semilleros […]

  2. 30 de mayo de 2021

    […] Le podría interesar: Egan Bernal es la justificación más clara para invertir en los semilleros […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.