¡Gracias Deportivo Pereira! en la ciudad revivió el ambiente de fútbol

Gracias Deportivo Pereira

Foto / Pablo Bohórquez / Celebración del título / Gracias Deportivo Pereira

Ocho años de cuestionamientos, críticas y descontento que se desvanecieron en la noche de lunes, después que el cuadro que representa al fútbol profesional de Risaralda, levantara el trofeo, el segundo en su historia.

Ante su gente, en su estadio y con la ilusión desbordante en los corazones de los más fieles, así se reivindicó parcialmente el equipo de los pereiranos.

Todo el proceso de liquidación judicial, las dudas, la desconfianza quedó en el olvido durante los 90 minutos de partido. Allí la necesidad fue otra, alentar sin parar para que los jugadores sintieran el respaldo y se quedaran con el título.

En la cancha los once de Craviotto buscaron el objetivo frente a un incomprendido rival que llegó a todo o nada. Sin importar la parcialidad matecaña, se instalaron en el gramado para complicar hasta el cierre, provocando los cobros desde los 12 pasos.

Pereira, que en 75 años de historia, solo ha levantado un trofeo (Ascenso año 2000), tuvo que ingeniárselas desde el inicio de temporada para reestructurar, mejorar el ambiente y luego buscar el campeonato, pidiendo a gritos el regreso del hincha al templo futbolero.

Con título o sin título, Deportivo Pereira hizo una campaña que no fue perfecta pero permitió a los ciudadanos regresar al recinto, como hacía dos décadas no ocurría, con la expectativa de llevarse una alegría histórica a casa.

Desde la final en Tuluá, la ciudad se volcó al fútbol. Desde todos los sectores de la sociedad llegaron los aficionados vistiendo la camiseta amarilla y roja. Identificación por el representativo con diálogos intergeneracionales entre padres e hijos.

Gracias Deportivo Pereira

Foto / Pablo Bohórquez / Celebración del título / Gracias Deportivo Pereira

Habitantes de barrios prestantes y populares mostraron el cariño que se había escondido durante ocho años, el mismo que no se podía guardar ante semejante oportunidad de festejar. El estadio se colmó y los más veteranos rememoraron los mejores momentos del plantel en esta plaza.

La final fue una verdadera fiesta, merecida por supuesto, para todos aquellos que han llorado los dos descensos. Los que han visto desaparecer la idea de llegar a la máxima categoría y que justo ahora anhelan el regreso.

Vea también: Galería / Los mejores momentos del título del Grande Matecaña

De esta manera la furia matecaña como la llaman algunos, volvió a conseguir lo más importante, regresar las familias al estadio, ese capital humano que no puede faltar en el deporte.

Ahora habrá que clausurar el 2019 como el último año en la segunda división, y mejorar el proyecto deportivo para llegar a primera; pero ojo, no llegar para sobrevivir, sino llegar para permanecer.

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