Las escuelas de fútbol en el Quindío ¿Recreación o Formación?

Especial de Orgullo Cafetero para Semilleros Deportivos

Twitter: @OCafetero51

Foto/Archivo Semilleros Deportivos. Selección Quindío Infantil (2019)

En el trasegar de los últimos años se ha asentado fuertemente una cuestión en el ecosistema deportivo del departamento del Quindío y es, ¿qué sucede con los futbolistas quindianos? y ¿por qué no figuran?

Por: Daniel Cepeda Jiménez – Daniel Felipe Jaramillo Franco – Juan Pablo Hincapié Díaz

Es posible que la respuesta a ese interrogante, se encuentre casi que resaltado con tinta fluorescente, ahí, a simple vista, en la mismísima etapa formativa.

Y es que para aproximarse tan solo un poco al fútbol profesional en Colombia, nuestros futbolistas tienen que luchar con muchos vacíos durante sus etapas de iniciación deportiva y esa, definitivamente, podría ser una respuesta convincente. Sin embargo, la cosa no termina ahí, si bien este argumento responde a la pregunta, hay que aclarar que no resuelve el problema. Por lo que esta incógnita podría tener 90 de largo por 120 de ancho, casi como la cancha de fútbol en sí misma.

Desde ese punto de vista, es reconfortante observar que en el departamento del Quindío hay centenares de niños y jóvenes quienes hoy por la relevancia que tiene el deporte balompédico a nivel mundial, sueñan con llegar a ser profesionales en esta disciplina y así mismo, influyentes tal como los ídolos que ven por televisión. Las escuelas de formación deportiva han entendido esa motivación y se han enfocado en el fútbol abriendo la posibilidad de que estos jóvenes puedan dar sus primeros pasos en este deporte, pero ese esfuerzo pedagógico parece no ser suficiente, pues este viaje se ha vuelto tortuoso y en ocasiones lejano e irreal para el futbolista quindiano.

Para ahondar en el asunto, dialogamos con Jorge Iván “el flaco” Mejía, quien ha sido un destacado entrenador de varios equipos juveniles, entre ellos la selección de fútbol de la Universidad del Quindío y la selección departamental en varias de sus categorías. Él señala que, una de las principales causas de este problema, tiene que ver con el hecho de que las fuerzas básicas del equipo profesional de Armenia, el Deportes Quindío, se encuentran en el departamento del Valle del Cauca. Situación que, para Mejía, entorpece considerablemente el proceso de los jugadores quindianos hacia el fútbol de élite, pues tienen que construir sus propias sendas lejos de la tierra que los vio nacer.

Foto/Suministrada

Para el caso se pueden citar varios jugadores locales, quienes en la actualidad son profesionales pero militan en equipos ajenos al departamento: uno de ellos es Juan David Díaz Sánchez, calarqueño que integra el plantel del Boyacá Chicó de Tunja. También están Juan Mateo Trejos Ramírez y Claudio Paul Rubiano Morales, ambos, oriundos de la capital quindiana y pertenecientes al Atlético FC de Cali.

Estos deportistas lograron llegar al fútbol profesional sin vestir la camiseta del Deportes Quindío, situación que es claramente meritoria para ellos pero desconsoladora para quienes están en procesos formativos, pues se evidencia que las oportunidades se reducen cuando no se cuenta con una plataforma que los impulse en la misma ciudad donde se prepararon. Eso explica, por qué la cifra de futbolistas quindianos en la órbita del Fútbol Profesional Colombiano -FPC-, es casi imperceptible.

En pocas palabras, después de analizar con detenimiento estos aspectos, se puede ratificar que el éxito en el proceso deportivo de un futbolista depende de la fusión de dos grandes situaciones: la primera de ellas, una formación de base muy bien fundamentada, holística y disciplinada; y en segundo lugar, una metodología de captación profesional liderada por los propios clubes en cada una de sus regiones, en la que esas semillas que ya entran a su última etapa formativa, puedan madurar y terminar por explotar su potencial en las filas de un club estructurado para competir en la élite y sin verse obligados a abandonar su nicho de formación.

A propósito de esto, el profesor Jorge Iván Mejía, señaló que:

“Las escuelas de iniciación deportiva en nuestro departamento son, hoy por hoy, más recreativas que formativas, pues el nivel de competencia no es alto en comparación con otras ligas vecinas…”; y además fue enfático al expresar que: “…a los entrenadores en el Quindío, nos falta más capacitación…”

Foto/@elQuindiano. Jorge Iván Mejía.

Todo esto, permite concluir entonces que si lo que se quiere es potenciar al futbolista de la región, habrá que actualizar la forma en la que se están entrenando los jóvenes valores actualmente. Eso sí, sin quitar méritos en absoluto el trabajo que ha venido desarrollando la liga departamental y sus clubes afiliados, pero sí se hace presuroso que quienes se encargan de la dirección de estas entidades, se planteen un modelo que articule el fútbol de base con el futbol profesional, que se tracen nuevos caminos en los que se priorice la integridad del deportista para maximizar sus posibilidades de éxito y que finalmente, todo esto decante en mejores oportunidades para aquellos que dejan todo por seguir sus sueños atrás del balón, buscando también que los clubes se fortalezcan y se den el lujo de brindar un espectáculo agradable para todos los que disfrutamos del deporte más hermoso del mundo.

“Unidos somos más. Más deporte, más región”

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1 respuesta

  1. 1 de mayo de 2020

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