El deporte ayuda, pero los valores vienen desde el hogar

Boy al Fútbol

Foto / Pablo Bohórquez

Son muchos los escenarios de formación para la niñez, no solo en la escuela o en el colegio, sino todo los espacios de relacionamiento e interacciones extra curriculares.

En el ámbito deportivo, las escuelas de formación son un complemento al proceso de desarrollo integral del niño, la niña, el adolescente o el joven; y como sucede en la etapa escolar, donde en reiteradas ocasiones se comenta que el deber o la responsabilidad de padres y madres no debe dejarse únicamente a las escuelas o maestros, de igual forma sucede con los espacios de formación deportiva, no solamente la responsabilidad es de estos.
Actualmente el contexto de confinamiento por la pandemia de la Covid-19, se contextualiza una realidad donde el hogar se ratifica como el escenario de mayor responsabilidad en los procesos de crianza y educación de las nuevas generaciones de ciudadanos.

Sin embargo, aunque la oferta de escuelas y clubes deportivos se haya visto menguada por la misma situación, las posibilidades de la virtualización también pueden contribuir con procesos de formación en valores con niños, niñas y adolescentes, una apuesta que puede ser bien intencionada por las escuelas y clubes deportivos, así como la misma familia.

En este caso particular los padres de familia son fundamentales para la formación integral de la niñez  y realizar ejercicios de auto reflexión, resultan ser claves a la hora de formar en valores.

La escuela deportiva imparte fortalezas que tal vez no desarrollarán en el hogar, pero los principios y valores siempre serán un legado de familia. Este es un llamado a los padres, madres y/o cuidadores, quienes siempre ocuparán el  primer lugar en la formación de sus hijos y en todo momento reflejarán el ejemplo o modelo a seguir para ellos. Sin embargo, ¿qué espacios, ahora virtuales, de reflexión entre padres y familias, promueven las escuelas o clubes deportivos?

Foto / Semilleros Deportivos / Valentina Jiménez. Tigres vs Guascas Festival de Festivales

Con frecuencia, observábamos padres de familia que en encuentros deportivos atropellaron las reglas, desconociendo sus virtudes y buscando “aparentemente” la protección de sus hijos, pero no en todos los casos fue la mejor postura, ya que crearon ambientes de tensión y violencia en contra de árbitros, profesores y hasta otros padres u acompañantes.
Padres de familia, por favor, en todo momento sus hijos verán sus acciones como un modelo a seguir, el respeto en las canchas o en escenarios deportivos impartido por las familias, es la garantía de un futuro para deportistas integrales, que ven en el otro un ser con las mismas condiciones humanas y en el que ganar o perder son circunstancias de una experiencia deportiva.
El proceso de formación deportiva también se completa con la aceptación de las circunstancias, con entender al otro, respetarlo y edificarlo.
Tenemos que distanciarnos de ese concepto antideportivo, porque aún en medio de los múltiples errores que alguien pueda cometer en el escenario de competencia siempre serán  seres humano en proceso de formación los que se encuentren en el centro de atención.
El deporte es complemento de la educación, pero el hogar siempre tendrá el primer lugar.

“Unidos somos más. Más deporte,  más región”

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