Chocó saca la cara en el baloncesto de la Copa Nacional

Foto / Valentina Jiménez. Cimarrones del Chocó en su reciente visita ante Raptors Caney en Risaralda.

No solo el plantel de Cimarrones representa la bandera del departamento, sino que varios son los jugadores que de allí, han dejado una huella importante y que han servido para que otros, lleguen y hagan parte de los dos equipos del Eje Cafetero.

Hablar de Chocó a través de la historia de Colombia, es referirse sin duda alguna a un departamento que con muchos problemas estructurales de salud, economía, educación o incluso por la violencia armada que día a día apaga las ilusiones de aquellos que buscan un mejor futuro.

Por eso, una de las grandes ventanas que tienen a nivel nacional e internacional, ha sido a través del baloncesto, de donde han surgido no solo talentos, sino figuras y referentes a nivel nacional que han aportado para cambiar esa visión de la zona pacífica del país.

Foto / Tomada del facebook oficial de Cimarrones del Chocó. La bandera siempre arriba apoyando.

Ahora que está en competencia la Copa Nacional de Baloncesto, nuevamente hay que trasladarse a hablar de Cimarrones del Chocó, equipo que comparte la conferencia del Eje Cafetero con Cafeteros de Armenia y Raptors Caney de Pereira y es allí donde los protagonistas son los jugadores, quienes finalmente son los encargados de brindar un bonito espectáculo.

Lea más: Simón Granados, pilar fundamental de Cimarrones de Chocó

Un poco de la historia

Según lo que se conoce de la historia del quinteto chocoano que nació en 2013, “el término cimarrón se utilizó en la colonización para describir a etnias afrodescendientes como rebeldes, alteradores del orden y pensadores del caos, esto en término de los españoles, pero en realidad se enfrentaban a la injusticia, exigían la libertad de los esclavos y fueron un eje fundamental en la independencia de nuestro país. Por esto, el nacimiento del equipo profesional de baloncesto Cimarrones del Chocó hace referencia a un equipo dedicado a vencer cualquier obstáculo” (Losada, Daimer Fernando. 2019. En: ElCampesino.co).

Foto / Suministrada

Hoy en día, ese elenco juega en el coliseo Vladimiro Garcés Machado de Quibdó, Chocó, más  conocido como “La Caldera”, donde su fiel afición ya los ha visto salir campeón en dos oportunidades, siendo una de las plazas de mayor espectáculo, no solo por los juegos, sino también por la misma afición que se encarga hasta de intimidar con sus cánticos y arengas, a los elencos rivales, que pocos han sabido manejar a su favor.

El amarillo, azul y verde de su bandera se ondea con mucho orgullo, fervor y además como muestra de agradecimiento, en una zona que ha encontrado en el deporte, una salida a sus múltiples problemas.

Jugadores importantes y de recorrido

Ya son cerca de seis años, los que lleva este club mostrando su talento por los coliseos del país y es allí, donde varios de sus mejores jugadores han podido sobresalir para trasladar todo su talento a los diferentes equipos del país. Quizás el de mayor importancia sea el de Edgar Moreno, hoy en día actuando con la escuadra local, a la cual ya logró junto a sus compañeros a pasar a la siguiente fase.

Foto / Pablo Bohórquez. Edgar Moreno, considerado uno de los mejores del país.

Este jugador que lleva a cuestas más de 25 años de carrera profesional y otros 18 liderando procesos de formación en su departamento, ha logrado convertirse en uno de los mayores referentes para los deportistas de todos los demás equipos, quienes lo consideran como uno de los mejores basquetbolistas colombianos de la historia.

Su capacidad por dejar en alto a su querido Chocó lo ha llevado a vestir importantes camisetas no solo del país, donde incluso tuvo un paso por Sabios de Manizales, cuando recién salía del colegio y donde además hizo sus estudios en la Universidad Autónoma de Manizales. También países como Puerto Rico, República Dominicana, México, Venezuela o el baloncesto universitario de Estados Unidos, han sido testigos de la entrega y amor de Moreno por el deporte de la pelota naranja, que incluso lo llevaron a vestir también la tricolor en varias oportunidades.

Al igual que él, otro de los mayores referentes ha sido Eleutherio Rentería, con quien Edgar comparte en la actualidad en Cimarrones. ‘Eleu’ como lo conoce todo el mundo, es de Lloró, uno de los municipios más aporreados del Chocó, pero que lo han llevado a vestir las camisetas de equipos tan importantes como Azucareros del Valle, Búcaros, Piratas de Bogotá, Cúcuta Norte, Cimarrones del Chocó, Islas de San Andrés, Águilas de Tunja y hasta de la Selección Colombia.

Foto / Cimarrones del Chocó. Eleutherio Rentería.

Cafeteros y Raptors Caney también tienen su talento desde chocó

Los quintetos que para este 2019-I entraron en competencia para la Copa Nacional de Baloncesto, representando las banderas de Quindío y Risaralda, también vieron en los jugadores de la tierra chocoana, un talento importante y que pueden dar un determinado plus a la hora de los juegos.

Fue así, que en el caso de Cafeteros de Quindío, ese aporte llegó con Hanner Mosquera, que con sus 2.06 metros inquieta a sus rivales. El nacido en Istmina, Chocó se fue a muy temprana edad para los Estados Unidos y luego tuvo un paso por el baloncesto europeo, que le han servido para ser una de las nuevas promesas incluso del seleccionado colombiano.

Foto/Valentina Jiménez. Hanner Mosquera (blanco) con Cafeteros ante Cimarrones.

En el elenco cuyabro, el basquetbolista se destacó durante las cuatro fechas, por su aporte tanto en ataque como en defensa, donde sabe que una de las mejores cosas para los aficionados, es poder disfrutar de los grandes exponentes y el buen espectáculo. En su carrera se destaca también el paso por Titanes de Barranquilla, donde disputó la Liga Directv y la Liga de las Américas.

Al igual que Mosquera, dos hombres llegaron justamente desde Cimarrones para reforzar el nuevo equipo de Risaralda, Raptors Caney, se trata de Banderlei Valencia y Andrés Bejarano, quienes aunque no han sido tan determinantes como Hanner, si han tenido un buen aporte al equipo que volvió a revivir el baloncesto luego de 20 años al departamento risaraldense.

Fotos / Tomadas del facebook oficial de Cimarrones del Chocó. Andrés Bejarano y Banderley Valencia ahora con Raptors Caney de Pereira.

Sus imponentes alturas con 2.04 y 2.05 metros respectivamente, han hecho implacable su tarea, donde los rebotes son por ahora sus mejores presentaciones. Ambos llegaron para seguir demostrando que en el Chocó, como lo dijo el propio Edgar Moreno en su momento “a pesar de ser una zona difícil, tiene mucho para dar, con deportistas de gran potencial que hay que seguir apoyando”.

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