Pregonero de tu historia: PEREIRA 1974… Los Juegos Nacionales que mostraron el civismo de una raza

"Señor presidente, no queremos sumergirnos en la cotidianidad, somos un núcleo ambicioso, tenemos aspiraciones que nos perturban el sueño y una de ellas es la realización de los Juegos Deportivos Nacionales de 1974. Imposible, pues, que se nos niegue la ayuda cuando buscamos la autenticidad, cuando rechazamos el pesimismo y la fatalidad, cuando consideramos que nuestra nacionalidad es depositaria de un formidable poder creador”

— Francisco Polanco  Ripoll

Foto/ en www.facebook.com/groups/fotosantiguasdepereira/ Compartida por Alexánder Santa

Por. Danilo Gómez Herrera.
Periodista Múnera Eastman Radio

El estadio “Hernán Ramírez Villegas” es el escenario mayor de todos los coliseos de la ciudad. En tal condición ha albergado grandes eventos y es la casa de nuestro amado y mal administrado Deportivo Pereira.

En el año 2011 con ocasión del Mundial FIFA Sub 20 fue presentada su nueva cara con una inversión de 30 mil millones de pesos.

El director local del gran evento John Jairo Velásquez y el ingeniero Álvaro Daniel García quien lideró las obras civiles, le demostraron a la ciudad que todavía tenemos personajes valiosos y de buena visión, como aconteció hace más de medio siglo con Francisco Polanco Ripoll y el equipo de lujo que lideró para pensar en una Pereira grande.

En 1960 la ciudad estaba a tres años de conmemorar su Centenario, el que festejó con pompa, y con la instalación del Bolívar Desnudola gran obra del escultor Rodrigo Arenas Betancur.

La inauguración del estadio que es orgullo de los pereiranos, en su primera etapa en 1971, sirvió como un mecanismo de presión al gobierno para que entregara los recursos y así poder terminar éste y otros escenarios en construcción para los Juegos Nacionales que se realizarían en 1974.

La estrategia estaba bien preparada y aprovechando la presencia del Presidente Misael Pastrana, el Director de la Corporación Deportiva Centenario, Francisco Polanco  Ripoll,  hizo el pedido en un inspirado discurso… “Señor presidente, no queremos sumergirnos en la cotidianidad, somos un núcleo ambicioso, tenemos aspiraciones que nos perturban el sueño y una de ellas es la realización de los Juegos Deportivos Nacionales de 1974. Imposible, pues, que se nos niegue la ayuda cuando buscamos la autenticidad, cuando rechazamos el pesimismo y la fatalidad, cuando consideramos que nuestra nacionalidad es depositaria de un formidable poder creador”… remató Polanco Ripoll.

En ese momento quien le habló al presidente de la República no fue un funcionario de ocasión, se trataba de un doliente de esa magna causa, y quien estuvo en primera fila desde el momento en que fundó la Corporación y redactó sus estatutos. Polanco Ripoll había llegado de Suesca, Cundinamarca, en 1948 para manejar una oficina de seguros y se convirtió en un líder cívico.

El estadio Olímpico de Pereira volvió a ser el centro de atención del país el 21 de julio de 1974 con la ceremonia inaugural de los “X Juegos Atléticos Nacionales”. El gran evento que marcó un hito del civismo pereirano para cumplirle a la nación en la fecha y hora  previstas para su realización.

En esa jornada se le mostró al país el empuje de una clase dirigente ejemplar que trabajó desde 1961 para mostrar la mejor cara de la Villa de Cañarte. Una década de esfuerzo y liderazgo que vinculó a toda una comunidad poniendo como premisa el interés general sobre el particular. La ciudad por encima de todo.

Foto/www.facebook.com/groups/fotosantiguasdepereira/Compartida por Camilo Ernesto Hernández.

La Corporación DeportivaCentenario de Pereira:

La tarea no fue fácil. Todo empezó con una derrota. Y no existía Coldeportes como ente rector.

En 1960 una delegación viajó a Cartagena, sede de los Juegos ese año, para solicitarle al gobierno la organización de los Justas de 1964. Los enviados Fabio Vásquez Botero, Arturo Salazar Villa y Alfonso Jaramillo Bernal, informaron que el Ministro de Gobierno Augusto Ramírez Moreno había sido decisivo para otorgarle la sede a Ibagué

La juventud deportiva del país tuvo que esperar hasta 1970 para darse cita en la capital del Tolima.

En 1960 el estadio “Alberto Mora Mora” era el único escenario deportivo de la ciudad. Y como todo estaba por hacerse entonces emergieron aquellos titanes del civismo para unir voluntades.

Para realizar unos juegos de corte olímpico se requería de unos escenarios que no existían, y para construir esa infraestructura se necesitaba de una entidad; entonces nació la Corporación Deportiva Centenario de Pereira el 24 de febrero de 1961.

La primera junta directiva presidida por Francisco Polanco Ripoll estuvo integrada por 13 personas entre titulares y suplentes, todos ellos con entrañable amor por la ciudad. Y claro, allí apareció el auténtico motor cívico de los pereiranos, el Padre Antonio José Valencia. Había que escucharlo en sus encendidos sermones en la Catedral para hablar de su amado Deportivo Pereira. Pero también ayudó a los ciclistas. En más de una ocasión  se fue puerta a puerta pidiendo el apoyo y mandó la cuarteta pereirana que con Rubén Darío Gómez ganó dos vueltas a Colombia. De esa misma manera trabajó por los Juegos Nacionales y por la creación del Departamento de Risaralda.

La Corporación Deportiva designó de inmediato a dos expertos: al arquitecto Hernán Ramírez Villegas y al ingeniero Alfonso Hurtado Sarria, a quienes se les asignó un salario mensual de 2.500 pesos. Los planos del estadio elaborados por Ramírez Villegas costaron 120 mil pesos.

Igualmente fue contratado el prestigioso ingeniero calculista bogotano Guillermo González Zuleta.

Los profesionales Ramírez y Sarria trabajaron sin descanso realizando una labor de valor incalculable.

Hernán Ramírez Villegas tuvo la felicidad de ver realizados los Juegos Nacionales de 1974 pero en noviembre de ese año murió al sufrir un paro cardíaco cuando apenas tenía 44 años de edad.

El Concejo Municipal de Pereira decidió de inmediato darle su nombre al estadio Olímpico como homenaje póstumo a un desvelado servidor del deporte local.

El Velódromo recibió el nombre de Alfonso Hurtado Sarria quien diseñó la monumental obra. Y la Sociedad de Mejoras Públicas en 1980 rindió homenaje póstumo Rafael Cuartas Gaviria, quien en calidad de presidente de la entidad fue el gran impulsor de esta obra, que fue terminada en 1974.

 

Los terrenos de la Villa Olímpica:

La finca Albania dedicada al cultivo de caña y con una extensión de 27 hectáreas pertenecía al Municipio de Pereira. En 1961 la Corporación Deportiva Centenario negoció el predio con el ente estatal por un valor de 930 mil pesos pagados en acciones. De esta manera el Municipio de Pereira pasó  a ser socio principal de la recién creada entidad deportiva.

Los convites:

El 20 de julio de 1962 cerca de 50 mil pereiranos realizaron la más impresionante movilización hacia los terrenos de la finca Albania en un Convite de incalculables proporciones para derribar Cañaduzales y hacer banqueos a pico y pala. En una gigantesca cadena de hombres y mujeres fue transportado mucho material  desde el Rio Consota hasta el predio donde se harían las obras.

En esa jornada histórica Pereira quedó literalmente desocupada y en la radio local sonaba el estribillo de la canción que miles aprendieron con la letra del maestro Luis Carlos Gonzalez…

Y todos cantaron… “Villa Olímpica haremos en Pereira moviendo tierra tal como ayer cuando a Colombia le entregamos Matecaña  sin fuerza extraña que agradecer”.

Las mujeres pereiranas trabajaron hombro a hombro junto a sus hombres y fueron definitivas en el primer convite con las actividades que programaron.

Y Pereira puso manos a la obra. Los políticos metieron la mano, no para sacar provecho, no, por el contrario Camilo Mejía Duque, el hombre del pueblo, en calidad de Congresista hizo gestiones para conseguir recursos en Bogotá.

Entonces, con los convites, con la venta de empanadas, y por supuesto con dineros oficiales, se pudo levantar una infraestructura magnífica como el Coliseo menor de la calle 19, el Coliseo Mayor, el Gimnasio primero de febrero para la práctica de la Gimnasia y Levantamiento de pesas.

El escenario mayor de la ciudad como fue el imponente estadio Olímpico de la Villa, el velódromo, las piscinas olímpicas y el Diamante de beisbol quedaron listos para cumplirle al país en 1974.

Foto/www.facebook.com/groups/fotosantiguasdepereira/. Compartida por Camilo Ernesto Hernández.

LOS JUEGOS:

La realización de los Juegos Nacionales, más allá de los escenarios deportivos, significaron un gran desarrollo para la ciudad. Se diseñó el primer Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado. De diez mil líneas telefónicas Pereira pasó a treinta mil en 1974.

El lugar donde se alojaron los 3.000 deportistas se convirtió luego en el hogar de muchos pereiranos, porque el Inscredial construyó la primera etapa del Barrio El Jardín junto al INEM. Nuevas vías fueron construidas.

Un hombre clave en el desarrollo de las justas fue su director Jaime Cortés Díaz un desvelado servidor de la ciudad.

Foto/Daniel Cardona. Tomada de: https://trazasuenos.org/punos-de-cemento/

Edgar Parra en boxeo le dio a Risaralda la única presea dorada en el certámen. Hubo competencias en 15 deportes, con presencia de mil jueces y cronometristas. El Departamento del Valle fue el campeón en el cuadro de medallería de los X Juegos Atléticos Nacionales, pero sin duda Pereira fue el gran vencedor con su magnífica organización.

El coliseo Mayor registró más de un lleno en la programación del baloncesto donde el joven Departamento de Risaralda, con apenas nueve años de creado, disputó la final con el poderoso equipo del Valle.

Entonces todos recitamos aquella alineación del quinteto donde Iván Piedrahíta era el único pereirano entre los cuatro gigantes que llegaron de San Andrés, a saber: Winton Hooker, Amancio Dueñas, Alberto Douglas y Lindel Manuel. Ese gran equipo ganó la presea de plata dirigido por Cupertino Gaviria.

Coletilla:

Alonso Zapata Ramírez el Gran Maestro de Ajedrez ha reconocido siempre a Hernán Ramírez Villegas como su mentor. El arquitecto fue un gran exponente del deporte ciencia, y en 1958 organizó el primer campeonato nacional realizado en Pereira en el Club Rialto. Puso a disposición de Alonso su extensa biblioteca donde tenía una completa obra literaria del deporte ciencia. Y el estadio olímpico inmortalizó su nombre… el “Hernán Ramírez Villegas”.

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2 Respuestas

  1. 19 octubre, 2018

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  2. 18 julio, 2019

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