Los familiares no son técnicos, pero complementan la formación humana

Foto / Pablo Bohórquez / Formación deportiva

Los entrenadores y directores técnicos a diario deben generar este tipo de relaciones para evitar que tanto padres, madres o familiares de los deportistas, intervengan en los procesos, generando presión o alterando el recorrido de los procesos de manera negativa. 

Constantes son las quejas que llegan a Semilleros Deportivos por parte de los orientados de los procesos deportivos, en relación a algunos familiares quienes creen estar al lado de una futura estrella del deporte; sin embargo el asunto no está en creerlo, sino en exigir a edades tempranas, a que los menores hagan sacrificios para los que no están preparados.

Si bien la iniciación en el deporte es fundamental en el desarrollo humano de las personas, también lo es la comprensión de los roles en la formación deportiva. En este caso, cuando en una familia se encomienda esta labor a terceros, es necesario que sean profesionales experimentados en el área, y de la misma manera que su conocimiento sea aplicable según las edades o categorías.

Cumplen un papel trascendental

Luego, la vinculación del familiar del deportista, es un asunto para analizar. No se concibe desde cualquier perspectiva educacional, que la labor complementaria de los familiares de los niños, niñas y adolescentes, sea solo de acompañamiento económico; estas también comprometen, desde otro escenario, reforzar el trabajo del entrenador, o la dirección técnica.

No está bien visto que durante los partidos (cualquier disciplina deportiva), los familiares intervengan en las ideas tácticas del encuentro, menos en los entrenamientos, cuando por alguna razón los jóvenes no desean estar en las sesiones. Son labores única y exclusivamente de los entrenadores, poder generar esos lazos comunicativos en el entorno.

Luego, en los hogares, la labor de los familiares debe diseccionarse a comprender las razones extra deportivas que motivaron al menor, dado el caso, hasta deportivas; pero esto en otro escenario diferente al campo donde no se intervenga de manera directa con el proceso formativo del entrenador.

El disfrutar el deporte

Cualquier diálogo o discusión que se genere respecto a los procesos formativos en el deporte, se deben cimentar sobre el concepto de la alegría, si para los niños, niñas y adolescentes no resulta una experiencia grata la práctica de algún deporte, esta está siendo percibida por ellos como una imposición.

En estos casos es mejor replantear la posición, dialogar, propiciar una panorama de comunicación frecuente con el menor y motivarlo a que exprese de manera libre en lo que desea participar, cómo quiere ver reflejados sus intereses en lo educativo, recreativo y familiar.

Desde esta mirada, se buscará construir una mejor relación entre los familiares, el deportista, el entrenador y la disciplina deportiva, entendiendo cada actor y escenario como ejes fundamentales en la formación humana.

«Unidos somos más. Más deporte, más región»

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