Delio Ángel Ramírez, una joya por pulir, moldear y acompañar

Foto / Pablo Bohórquez / Delio Ángel disputando balón con adversario del Cúcuta, domingo 2 de febrero del 2020.

En el 2019 quedó como goleador en el campeonato nacional juvenil en Barranquilla y de inmediato se le abrieron las puertas en el matecaña. Calma, calma. ¡Hay que moldearlo! 

Este editorial no es dedicado al número 33, el jugador es solo un pretexto para argumentar que bajo este referente del cuadro Deportivo Pereira, se esconde una latente necesidad de perfilar mejor a los talentos regionales.

Él, Delio Ángel Ramírez, nos recuerda al Fernando Cárdenas, uno más avezado que otro, otro más generador de Fútbol asociado; pero ambos igualmente talentosos. No se quiere que suceda lo mismo con el juvenil de 19 años, no por ahora. Poco se escucha hoy de aquel volante cartagüeño, para quienes lo recuerdan.

Por eso, es necesario mantener la calma, suavizar el ambiente, permitirle vivir este momento, dejarle escuchar la ovación del hincha y apartarlo del Fútbol acosador, dentro y fuera de la cancha. Ese que a veces impide que las estrellas brillen en el cielo. Las obliga a llegar de inmediato al profesionalismo, a comercializar sus derechos federativos, sin siquiera analizar las consecuencias, dejándoles fecha de vencimiento sin oír su voz.

Y como este editorial no está dirigido a Delio Ángel, ni siquiera al Pereira; es preciso afirmar que en este 2020 el Eje Cafetero cuenta por lo menos con 20 figuras de gran proyección, entre ellas, un niño de apenas 12 años llamado Juan Camilo Díaz. ¿Lo conocen?, por el bien de él, esperamos que no.

El llamado desde las líneas de Semilleros Deportivos, siempre ha sido conservar la calma. Sostener un diálogo pasivo que permita identificar todos los elementos en una acción. La acción de formar, la acción de realizar una transición de categoría, la acción de ofrecer oportunidades; eso ayudará al deportista aficionado, lo encauzará a un camino hacia el Alto Rendimiento, o lo que es mejor para sí, hacia el profesionalismo.

Delio Ángel, ‘El niño maravilla’, como algunos periodistas deportivos lo refieren, necesita espacio, necesita crecer y la presión puede ser un factor contraproducente en el camino. Se hace fundamental acompañarlo, dejarle disfrutar su juventud en la cancha, no convertirlo en un producto del mercado tan rápido.

Por eso ese jovencito de 18 años que tomó el botín de goleador en el torneo nacional Sub 21 con la camiseta de Risaralda, debe ser el ejemplo número uno en este 2020, para no presionar a los que vienen atrás, especialmente a los niños, niñas y adolescentes. Todo en su momento, lugar y hora.

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