Carlos Alberto Arias, un deportista en la Secretaría del Deporte

Foto/Suministrada

El abogado y exjugador de fútbol profesional, Carlos Alberto Arias Jiménez, asumió desde el 1 de agosto del 2020 como secretario de Deporte y Recreación de Manizales. Es especialista en Derecho Administrativo y Derecho Constitucional, además de magíster en Gobierno y Desarrollo de Entidades Territoriales. 

Nació en Manizales en 1984, desde pequeño sus padres Carlos Alberto Arias y Norma Cecilia Jiménez, lo metieron en todas las actividades deportivas posibles para reducir toda la energía que tenía, pues como cuenta el secretario, era un niño muy hiperactivo.

“En esa época no se trataban esos problemas con medicamentos o con ir al psiquiatra para calmar lo cansón que era, entonces mis papás vieron la oportunidad en el deporte para que yo me cansara y quemara toda la energía que tenía”, explicó Carlos Arias.

Tenía toda la semana copada con diferentes disciplinas, practicó atletismo, karate, equitación, fútbol, tenis, tenis de mesa, baloncesto y natación. En esta última rindió desde muy niño, tanto así, que a los 8 años iba a representar al país en un suramericano infantil en Panamá, pero sus papás no lo dejaron ir. 

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Inicios en el fútbol

Desde los 4 años practica esta disciplina, empezó con los famosos interclases en el colegio San Luis Gonzaga de su ciudad. Igualmente dio sus primeros pasos en un club, en la escuela del exjugador uruguayo Sergio ‘el bocha’ Santín, en esta jugaba de delantero, posición que solo tuvo en las categorías infantiles.

“Hubo un momento en el que decidí enfocarme en natación, tenis y fútbol, le dedicaba dos días de la semana a cada disciplina. En el balompié empecé como en la posición que todos queríamos, en la de hacer goles. Después cuando ya tengo como técnico a Gilberto Cardona, él me pasa a jugar atrás, estuve en la defensa, en el medio y hasta de arquero”, contó.

Carlos Alberto hizo su semillero deportivo en el colegio que estudió, integró todas las selecciones Caldas desde la prejuvenil. Recuerda que la primera vez que se presentó, fue en la cancha Auxiliar del estadio Palogrande y que habían cerca de 300 niños en las pruebas, pero por su buena condición de defensa logró quedarse con el puesto. En el 2002 fue campeón nacional con el departamento, bajo la dirección técnica del fallecido Javier Suárez. 

Fútbol Profesional

Cuando tenía 15 años recibió el llamado del Once Caldas para integrar las divisiones menores, su primer partido fue un preliminar en el estadio contra la Primera C del equipo albo. El rendimiento fue tan bueno que después del compromiso lo ascendieron al equipo que jugaba Primera C, jugó torneos nacionales y copa La Patria, hasta que recibió el llamado para el equipo profesional. 

Llegó en 2002 a ser parte de la plantilla, el orientador era Javier Álvarez quien lo llamaba a  entrenar pero no lo tenía en cuenta para los partidos. El debut llegó gracias al profesor Luis Fernando Montoya, quien le dio la confianza con solo 17 años y frente al América de Cali. 

“Sinceramente no recuerdo muy bien ese partido, pero si tengo en mi memoria uno contra el Cali en el que estábamos de locales y perdiendo 2-1, yo por mi inocencia metí una patada en la mitad de la cancha por lo que me expulsaron, ese día yo solo pensaba en mi mamá por todo los insultos que me dijeron. Perdimos 3-1”, añadió. 

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Hizo parte del equipo campeón 2003, junto a Dayro Moreno, fue el jugador que cumplía la norma Sub-19 del fútbol colombiano, por eso tuvo varias presencias en el banco de suplentes y como titular. Se desempeñó como defensa central y volante de marca. Esto le permitió integrar tres microciclos de Selección Colombia Sub-20 con Reinaldo Rueda.

Su trayectoria no se quedó  solo en el Once Caldas, equipo en el que estuvo dos periodos (2003 y 2005), jugó en Barcelona de Guayaquil con Víctor Luna, en Costa Rica con Orlando Restrepo, Fénix de Uruguay y Deportes Quindío. Estuvo cerca de Boca Juniors y Atlético Nacional, pero por un veto no se pudo concretar nada.

El veto deportivo

“En 2004 me bloquearon porque Jairo Quintero, presidente del Once en ese momento dijo que los derechos eran de él y eso a mi papá no le gustó porque los dueños eran mis padres. Entonces decidieron no contar conmigo ese año, yo me fui para Nacional y otros clubes, pero apenas pedían la carta de libertad del equipo, respondían que no me iban a soltar”, aclaró. 

Se presentó una demanda ante Difutbol y Dimayor que tiempo después falló a favor del jugador, en esta se explicaba que los derechos deportivos pertencían a los padres del deportista. Igualmente el veto no le impidió jugar, porque el Deportes Quindío no le puso cuidado al asunto y lo contrató. 

Estudios y carrera profesional

Debido a las largas jornadas de entrenamiento y constantes viajes, le tocó salirse del San Luis Gonzaga para validar el bachillerato.Esta decisión no le gustó mucho a sus padres, pero lo apoyaron. Se graduó en 2002 y ese mismo año empezó su carrera de Derecho en la Universidad de Manizales. 

“La decisión no fue nada fácil, a mis papás les costó bastante. En mi primera época en el Once hice un año de carrera en las noches pero la suspendí por todos los compromisos. Recuerdo que en 2005 cuando volví pagué la matrícula y todo, aunque no entré a estudiar”, afirmó Arias Jiménez. 

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En 2008 luego de estar en Uruguay cerca de firmar con Central Española, decidió que no quería jugar más fútbol. Se devolvió para Colombia, recibió una propuesta del Atlético Huila, pero en sus planes estaba el retiro de una buena manera y no peleando descenso como él se imaginaba que pasaría con el equipo opita, pero ese año, ese grupo fue subcampeón del fútbol colombiano, anécdota que todavía le duele a Carlos. 

Retomó sus estudios en 2009, le dio un poco duro acostumbrarse a la nueva rutina, pero aprovechaba la oficina de su papá para estudiar y practicar en esa nueva pasión que tenía. Se graduó en 2012, en 2013 se graduó de especialista en Derecho Administrativo del Externado de Bogotá, en 2014 terminó otra especialización en Derecho Constitucional también en la capital; y en 2018 culminó su maestría en Gobierno y Desarrollo de Entidades Territoriales en la Universidad Externado.

“Siempre me gustó el derecho, veía a mi papá estudiando en la casa o en la finca, yo le pedía que me explicara y él me contaba todos  sus casos como historias, esto es como meterse en un cuento bien narrado. Además se trata de ayudar a la gente que lo necesite”, concluyó.

Hoy es el secretario de Deporte y Recreación de Manizales, está casado con Ana María Salazar con quien espera tener un hijo(a) para dedicarle todo el tiempo posible, así como lo hicieron sus padres con él y su hermana Laura. 

Sueña desde su puesto ayudar a todos los deportistas de los semilleros, brindarles buenos escenarios para que tengan todas las comodidades. Además, se ve trabajando mucho tiempo en lo que hace en este momento y algún día llegar a ser ministro de Deporte, pero como él lo dice, todo es paso a paso.  

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