Bolos es una pasión de disciplina y dedicación

Bolos es una pasión de disciplina y dedicación

El Bolo se ha destacado en Risaralda como una disciplina de la cual han surgido deportistas de gran nivel y los cuales aún continúan trayéndole alegrías a esta tierra donde los mismos deportistas por pasión y amor a sus disciplinas logran grandes cosas.

Por. Nicolás Arbeláez Castro

Desde hace varios años, deportes como el Bolo han tenido protagonismo en el país, realizando campeonatos nacionales, regionales y se ha tenido en cuenta a Colombia a nivel mundial como potencia en la práctica de esta disciplina, siendo invitada a varios eventos a nivel internacional.

Foto / Nicolás Arbeláez Castro

Existen varios exponentes que a lo largo de la historia del Bolo en Risaralda han dejado su huella, en especial la deportista Gloria Inés Arango, Odontóloga de profesión, pero quien también se podría considerar como el máximo exponente del Bolo a nivel departamental, tras una larga trayectoria; teniendo la oportunidad de encabezar la Liga Risaraldense de Bolos por 12 años y tras administrar la Bolera en Pereira desde el año 2011 hasta hace muy poco.

¿Cómo ha sido la evolución de un deporte como el Bolo en la región?

– “…Realmente yo pienso que ha evolucionado bastante ya hemos logrado posicionarnos a nivel de la Secretaría Departamental porque cuando yo inicié con la bolera hace aproximadamente 17 años el bolo no era muy conocido, se había abandonado mucho, no habían resultados deportivos y por ende no había apoyo económico. Empezamos con un grupo de muchachos que actualmente quedan algunos y ya tienen 23, 24 años y con ellos empezamos a obtener logros y a posicionarnos como una disciplina que diera resultados…”.

¿Cuáles son los logros más importantes que ha podido obtener el Bolo risaraldense?

Yo creo que lo más importante que hemos obtenido, es haber llevado a Jorge Eduardo González y a Juliana Franco a un Mundial en la categoría juvenil obteniendo una medalla de bronce, a nivel departamental pienso que lo más importante fue convencer a Coldeportes y a la Secretaría de que Pereira necesitaba de un escenario deportivo en el año 2003 y 2004 cuando logramos conseguir que los Juego Bolivarianos trajeran la bolera a la ciudad.

Foto/Suministrada

¿Cómo es la situación actual de la bolera y a que le apunta?

La situación de la bolera ha sido complicada, hemos tenidos muchos traspiés desde el principio, el escenario poco a poco se nos fue deteriorándolo y no se le hacía el mantenimiento adecuado, duramos invirtiéndole únicamente a las pistas alrededor de 3 o 4 años lo que dificultó más la situación hasta llegar a un momento de solo tener una pista habilitada al público,  con lo que no se podrían cubrir los gastos de la misma y a sus empleados, lo que nos llevó a tomar la decisión de salir de este espacio.

Foto / Diario de Pereira

Hasta el momento solo hemos recibido el apoyo de la Secretaría Departamental y del Gobernador gestionando un espacio para la práctica del deporte en el edificio que se piensa construir al frente de la Casa del Deporte donde según se conoce se establecerán alrededor de ocho ligas.

Ha sido muy complicado para los jóvenes  dejar de entrenar en su rutina que venían habitualmente realizando 2 horas diarias de lunes a viernes al igual que a los mayores también se nos ha dado duro, por ahora estamos entrenando en el Club del Comercio en horas de la tarde ya que nos dieron un espacio allí, desafortunadamente las condiciones técnicas no son las mejores pero nos toca adaptarnos.

Foto/Suministrada

En su amplia experiencia, ¿cómo es la preparación de un deportista que quiera formarse en los bolos?

Los bolos requiere entrenamiento diario, nosotros asistimos todos los días de lunes a viernes a entrenar, cuando estaba la bolera estábamos casi que de lunes a domingo cuando teníamos competencia, entrenábamos de 2 a 3 horas diarias. Nos ha afectado bastante el cierre de la bolera, debido a que allí teníamos la posibilidad de usar la máquina aceitadora de las pistas que nos permitía tener diferentes maneras de entrenar.

Foto/Suministrada

¿Cómo fue la última experiencia fuera del país en el Campeonato de Aruba?

En Aruba fuimos Julio Soto y yo, fuimos los que clasificamos por Risaralda, realmente Julio y yo tenemos como “de hijos” ese torneo, nosotros siempre clasificamos a nivel nacional para la categoría Senior y Super Senior, yo fui en categoría Senior y Julio en Super Senior que es mayores de 60 años nos fue muy bien, yo obtuve medalla de oro, en parejas, dos platas, llegué de segunda en la categoría de Todo Evento, y un bronce en la final Máster.

¿Desde cuándo el amor por este deporte?

Desde que estaba en el vientre de mi mamá, ella jugó bolos hasta los cinco meses de embarazo, yo nací y empecé a jugar más o menos a los 11 años, cuando la bolera quedaba aquí en Caño 14 en la 40, mi mamá también duró 3 periodos, alrededor de 12 años consecutivos en la Liga así como yo, allí eran unas pistas de madera, luego yo empecé a jugar y empecé a representar a Risaralda como a los 13 o 14 años tuve la oportunidad de ir a varios campeonatos de menores en Manizales y Armenia, después jugué más o menos hasta los 17 años donde me fui a estudiar odontología a Bucaramanga y volví a empezar a jugar cuando estaba en quinto semestre y empecé a jugar con la liga de Santander y allá conocí al que hoy es mi esposo que también jugaba bolos, en un torneo en Ocaña.

Foto/Suministrada

Ya hace 30 años que estoy con él y junto con mi hija Juliana Franco quien es hoy en día quizá la principal carta del bolo y el futuro de esta disciplina en la región, mi recomendación es que hay que ser muy disciplinado, es un deporte que da muchas satisfacciones, que lo prueba a uno como persona, directamente porque uno no está jugando contra el amigo, uno está jugando contra uno mismo, es en lo que verdaderamente consiste el bolo, porque es un deporte de precisión de concentración y muchísima dedicación y disciplina.

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