¿Y no hubo fotos del partido?

Foto/Sebastián Osorio

Con imágenes de archivo, gran parte de los medios de comunicación deportiva escrita y digital del país, reseñaron el empate que por la primera fecha del Torneo Águila protagonizaron el Boyacá Chicó FC y el Deportes Quindío, jugado anoche en el estadio La Independencia de Tunja.

El divorcio de la prensa deportiva y en especial desde la imagen o registro fotográfico con el fútbol de la B, queda cada vez más en evidencia. Pareciera ser que de un lado están muy tranquilos con las trasmisiones de la TV, y del otro lado no existe intenciones de desempeñar una labor que cada día se distancia más de los equipos profesionales, especialmente del Torneo Águila en Colombia, un evento que supuestamente proyecta nuevos jugadores cada año.

En una revisión temprana de este miércoles por los principales medios deportivos del país y en especial los de Tunja y Quindío, no se encontraron fotografías del encuentro entre las escuadras que dicen representar regiones de Colombia, mucho menos detalles descriptivos que van más allá de los simples datos (más allá del marcador y los autores de los goles); es como si hubiera un panorama de desinterés tanto en la prensa escrita (desde el periodista) como en los medios de comunicación (en la publicación y difusión). Aunque existe serios argumentos para que este panorama se agudice cada vez más y se le reste importancia a la imagen fotográfica.

Al final, los más perjudicados siguen siendo los lectores, los seguidores, los hinchas, los fanáticos y hasta el mismo periodismo deportivo que refleja una muy baja producción informativa, por lo menos en lo que respecta con las dos escuadras en mención.

Las actuales condiciones de la DIMAYOR para el proceso de Acreditación de Reporteros Gráficos ha puesto límites para el número y calidad de fotógrafos que pueden estar cerca a los jugadores durante los partidos; pero no solo es eso…, también ha impuesto condiciones a los medios de comunicación que le impiden publicar con prontitud la información. Y si bien el partido en mención se transmitió por un canal de televisión, definitivamente se le está restando valor e importancia a la reportería gráfica. A esto se suma la insatisfacción de la hinchada con equipos a los que se les exige permanentemente el ascenso de categoría y como no lo logran, pierden interés en lo informativo y por ende en lo gráfico y en lo audiovisual.

Foto/Mauricio Scheneyder

¿Y no hubo fotografías del partido?, ni en las redes sociales, ni en los sitios oficiales de ambos equipos y mucho menos en la página oficial de la Dimayor. ¿Cómo hacen estas escuadras para mostrar las marcas de sus patrocinadores?, ¿Cómo hacen para pretender enamorar al hincha de sus uniformes y sus colores, cuando ni si quiera se conocen en los medios de comunicación?, o ¿es suficiente la transmisión de televisión?

Esa vieja frase de que una imagen vale más que mil palabras puede seguir vigente, sin embargo en el mundo del negocio del fútbol, aparecen quienes quieren acaparar las posibilidades y restringir el trabajo de otros que resultan como amenaza para su mercado. Triste realidad que invita a dos situaciones, o a luchar con el oficio buscando otros desempeños (resignificarlo) o abandonarlo. Algo que genera también la pregunta ¿desaparecerá el ejercicio del fotógrafo deportivo en Colombia?, por lo menos en el fútbol de la B, parece no tener relevancia.

A la insatisfacción del hincha, la limitación que impone la DIMAYOR, el celo de la TV y la, latente renuncia del gremio periodístico deportivo, esa idea de obturar y congelar en una imagen una expresión, un gesto, un movimiento, una acción está quedando olvidada. ¿no es rentable?, ¿no interesa?, ¿no se consume?, ¿es una amenaza?, en fin… surgen múltiples inquietudes.

El reportero gráfico no puede desaparecer, las funciones de registro de imagen comprenden mucho más de arte, de creatividad, de oportunidad, de ángulo, de encuadre, de iluminación, pero sobre todo de identidad. Y en ello tendrán que trabajar por supuesto los reporteros gráficos y los medios de comunicación, pero sobre todo tendrán que trabajar las instituciones del fútbol que son las más beneficiadas con su labor.

«Unidos somos más. Más deporte, más región»

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