El Eje Cafetero, concebirlo como una región por el deporte

El Eje Cafetero, concebirlo como una región por el deporte

Foto / Pablo Bohórquez

El funcionamiento del país en muchos aspectos se da por la gestión de las regiones, proyectos apalancados políticamente «para las regiones«, lo que se ha escuchado como regionalismo, en algunos casos ha funcionado positivamente y fruto de ello, está en el desarrollo de unas regiones más que en otras.

En el tema deportivo puede ser una opción, los procesos deportivos del país que en ocasiones son tan costosos y que cuentan con poco apoyo, vistos como un proyecto de región pueden ser más viables.

Mirando al Eje Cafetero, hay una gran oportunidad como región, el Eje podría ser una potencia deportiva, comienza a ser protagonista en turismo, en negocios y porqué no en deporte. Esa unión de ciudades debería tener una mirada estratégica a los procesos deportivos, que sin duda como región puede tener mayores beneficios y posibilidades. Hasta ahora el rendimiento y los resultados individuales está en deuda, por esta razón vale la pena apelar a un pensamiento de región.

Uno de los mejores ejemplos es Barranquilla, como ciudad ha desplazado a muchas personas en temas deportivos, podría ser reconocida como la capital deportiva del país, no solo por albergar a la Selección Colombia y por el desarrollo de juegos importantes –se prepara para los Juegos Centroamericanos y del Caribe- sino porque ha logrado impregnar a sus habitantes de una cultura deportiva que valora el esfuerzo gubernamental y de empresas por dar nivel deportivo a la ciudad del Carnaval.

Barranquilla ha entendido que el desarrollo deportivo trae múltiples beneficios de ciudad, por ejemplo para el ámbito económico, es fundamental. Curramba la bella ha estado liderada por gobernantes que han visionado con el deporte y más allá de resultados deportivos, se han encargado de dejar un legado de ciudad, han trabajo mancomunadamente con la empresa privada y con cada ciudadano haciéndoles ver la importancia de cuidar escenarios. El despertar de una cultura deportiva relacionada al civismo.

Barranquilla ha podido hacerlo sola, ha habido una gesta empresarial y política por nutrir la ciudad de escenarios deportivos a la altura. El fin de semana no más reinauguraron el Estadio Romelio Martínez, y como todo allá, fue una fiesta deportiva. Es un ejemplo de ciudad, ejemplo que el Eje Cafetero podría adoptar como región y trabajar por escenarios óptimos para apalancar proyectos deportivos con miras a realizar unas grandes justas, que más allá de la importancia deportiva, traerá múltiples beneficios para las ciudades.

Se necesita gestión, visión y liderazgo deportivo, ¿tendrá que ver con la afinidad  de los mandatarios hacia el deporte?

«Unidos somos más. Más deporte, más región»

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