Periodistas deportivos independientes, una reflexión para el 20 de julio

Carlos Marín / Periodista Deportivo

Mucho se habla de la prensa deportiva, de los medios de comunicación, de las nuevas tendencias en las maneras de comunicar e informar; se habla tanto que se olvida el debate más importante de todos: la responsabilidad inaplazable de ejercer con independencia, un debate que deber ser continuo. 

Sin duda las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones están cambiando las maneras de hacer periodismo, asimismo los canales a través de los cuales los informantes se acercan a sus audiencias; ahora se cuenta con más medios para llegar a la gente, pero cada vez se percibe menos el valor de hacerlo lejos de sesgos políticos, ideológicos, y lo más preocupante, económicos.

Suena paradójico que cuanto más medios para difundir información aparecen, más evidente es el sesgo en la producción informativa. Si bien, los canales tradicionales como la prensa, la televisión y la radio, siempre han estado penetrados por intereses financieros, no suena lógico surgir con un medio emprendedor que tenga el mismo modelo de negocio que los tradicionales y que suprima el valor de la independencia.

Esto está intrínsecamente relacionado con la mirada que existe del oficio, desde el empirismo hasta los desarrollos profesionales del ejercicio, donde la academia ha cumplido un papel fundamental al organizar los ejes más importantes creando pilares, principios con origen en el bien de las comunidades y la sociedad. El ejercicio que se fundamenta en la academia tiende a respetar más las bases de la independencia, a comprender que existen sacrificios comerciales bajo los cuales se podrá ejercer una prensa si no libre, más independiente.

A otra orilla, el nivel del empirismo conspira por hacer todo lo contrario, aunque existan directrices generales que indiquen que el periodismo deportivo debe estar avocado a leer, interpretar y reflexionar en el mundo deportivo; las prácticas ligeras para que los nuevos medios subsistan, rompen con ese propósito.

No es fácil dirimir entre las necesidades de los nuevos medios y la independencia que deberían tener; sin embargo, sí es una decisión razonable darle validez a la independencia a la hora de hacer periodismo y el periodismo no lo hacen las instituciones, sino las personas, las personas pueden estar en contra de las instituciones para las que trabajan, elaborando procesos de reflexión que permitan identificar factores sociales por privilegiar. Un medio sesgado es alimentado por periodistas con sesgos, sino trabajaran en él periodistas dispuestos a colaborar sin grados de independencia, el medio no tendría vida.

Así pues, la independencia tiene que seguir estando en la agenda de los debates sobre periodismo deportivo, aunque surjan cientos de nuevos medios cada año, esto no es garantía de independencia, la necesidad de irrumpir en el camino del sesgo siempre estará presente.

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