La diferencia entre una “obligación”, una “prioridad” y “un favor”

La diferencia entre una “obligación”, una “prioridad” y “un favor”

Jhon Hadison Aguirre Escobar. Comunicador Social-Periodista

Por. Jhon Hadison Aguirre Escobar

Con frecuencia escuchamos estas palabras en el discurso cotidiano de varios dirigentes deportivos, o incluso en la agenda de medios de comunicación y hasta en las declaraciones de las máximas autoridades administrativas de la región. Y a mi parecer, parecieran confundirse, según el contexto en el que pueden tener una u otra interpretación.

La primera, “obligación”, en términos jurídicos implica el cumplimiento de una normatividad, una ley o un encargo legal. Así sucedió con un titular que causó alarma (por algo que desde mi punto de vista es apenas obvio), cuando se difundió la idea expresada por el Gerente Liquidador del Deportivo Pereira, quien mencionó para este medio de comunicación “No es nuestra obligación ascender”. A los hinchas del Deportivo Pereira se les pusieron los pelos de punta y obviamente a los dirigentes y medios de comunicación también.

Lo que el contexto implica en este caso, se refiere a una obligación jurídica que no contempla tal propósito a la labor que encomendó una juez a Sr. John Omar Candamil como Gerente Liquidador del Deportivo Pereira.

Lo que queda en cuestión no es tanto la “obligación”, si no la “prioridad”. De acuerdo con sus aclaraciones, “No es nuestra obligación ascender, pero es algo que se nos ha metido en el corazón”, pone la idea en el plano de la “prioridad”, la cual, la misma hinchada cuestiona, pues de ser una verdadera prioridad, los hechos demostrarían el valor de la misma, pero ante el no ascenso en el 2016 y la eliminación prematura del Torneo Águila 2017, la idea de esa “prioridad” queda desvirtuada. Si bien se ha hecho “lo humanamente posible” esto no ha sido suficiente, sin querer decir que sea un asunto que no puede alcanzar un humano, de hecho Boyacá Chicó si lo logró, al menos en este primer semestre.

El mensaje en este caso es muy claro, tanto para hinchas como para directivos y periodistas. No es una –obligación– el ascenso, porque sí es una –prioridad– la consolidación financiera, dado que la entidad cuenta con un proceso de liquidación, que para garantizar su éxito, prioriza la solidez económica sobre la realidad deportiva. Sin embargo, habrá que aclarar, que lo uno va de la mano con lo otro, cómo se dice popularmente “en el sentido contrario y viceversa…”, no podrá elevarse la solidez financiera si en lo deportivo no hay un buen espectáculo, porque la otra alternativa que es la producción de base (entiéndase formación de futbolistas juveniles para el intercambio en el mercado de valores) es un proceso largo que implica además de la formación, la consolidación de esa producción de valor, y esto solo se logra con juegos de alto nivel, continuidad competitiva y oportunidad de actuación, algo que medianamente se ve en el proceso deportivo adelantado.

Es allí cuando en este contexto, la palabra “obligación” suena a reclamo entre las partes. Para unos lo es, para otros no tanto, aunque sin duda es una prioridad hasta ahora no correspondida.

La mirada del Alcalde de Pereira

El otro caso, se relaciona con la visión que tiene el Sr. Alcalde Juan Pablo Gallo sobe la inclusión y la igualdad.

Cuando afirma públicamente, y en dos ocasiones (palabras más, palabras menos) que el béisbol tiene un campo de acción muy reducido en Pereira y que, en comparación, el fútbol cuenta con muchos más interesados; por lo tanto, la discusión por el escenario del Diamante de Beisbol no tiene lugar, dado que en su mirada de Alcalde, la prioridad es para la mayoría, es decir para el fútbol.

Muy triste a mi parecer es esta mirada, porque en el fondo lo que hace el administrador público, es  excluir a la minoría y olvidar que desde los principios de igualdad y equidad, todos los niños y niñas, sin distinción de edad, sexo, religión o en este caso, intereses deportivos, tienen el mismo derecho de contar con las oportunidades necesarias para llevar a cabo una vida feliz y saludable. Es cierto que el fútbol en Pereira tiene una mayor demanda, pero ello no implica que la minoría del béisbol no pueda contar con un escenario para la práctica de tal disciplina.

Seguramente habrá relaciones de poder que obliguen a tomar una u otra decisión, pero más allá de todo, si en el centro de las decisiones están las niñas y los niños, con seguridad habrá un escenario para la inmensa minoría, que entre otras cosas incluye también los practicantes de Esgrima, Wu Shu, Rugby, Ultimate, Jiu Jitsu y otras tantas disciplinas (incluida el Tiro con Arco, del cual tenemos excelentes exponentes, pero que no muchos practican en Pereira), quizá poco conocidas, pero igualmente válidas como alternativa y opción para el desarrollo deportivo de las personas y especialmente de niñas, niños y adolescentes.

En este contexto, no es un “favor” el que solicita la gran minoría, sino un derecho que requiere ser atendido y puede elevarse al rango de “prioridad” o incluso “obligación” para una administración.

Así que, sin ser de obligación para los lectores interpretar de la misma forma el contexto de este artículo de opinión, quizá si pueda ser su prioridad comprenderlo en el sentido de una mirada por la coherencia de las decisiones y la inclusión de las personas; en todo caso agradezco el favor que han tenido de leer estas ideas que buscan plantear mi postura respetuosa, frente al controvertido discurso de dos trascendentales actores del deporte local.

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admin

Editor General. Comunicador Social-Periodista. Candidato a Magíster en Comunicación para el Desarrollo. Cinde-U.Manizales

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1 respuesta

  1. Lucila Ospina Patiño dice:

    Me parece interesante el planteamiento, discrepo en la interpretación de los términos en cuestión.?Por ejemplo obligación: no solo es obligación lo jurídico; tenemos otras los deberes : sociales , culturales, ciudadanos , humanos , religiosos. Y a mi saber y entender sin ser hincha furibunda, del equipo de fútbol , los dirigentes del deportivo Pereira si tienen el deber de mejorar el equipo, volverlo más competitivo, porque son ellos los hinchas los que llenan los estadios y con su fervor por el futbol, sostienen el equipo.
    Con respecto a lo que dice el alcalde, es una lástima que no se sostengan los escenarios deportivos, que fueron construidos con los impuestos que paga el pueblo; vinieren donde vinieren.del ente departamental , local, o nacional, es una obligación de los organismos gubernamentales , priorizar el mantenimiento de los campos deportivos,para mejorar la salud de los ciudadanos , que pagan los impuestos y ponen los votos confiando en sus capacidades administrativas y de servicio a la comunidad que profesan.

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