Jenny al Ring de Tokio

Foto / Pablo Bohórquez

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Una risaraldense con metas ambiciosas

“Disciplina, Constancia y mucho Sacrificio”, así define el boxeo Jenny Marcela Arias. Su vida transcurre entre el ring del boxeo, los entrenamientos y su hijo que es la gran motivación.

Por: Pablo Bohórquez

Jenny es madre cabeza de hogar y deportista de alto rendimiento. Se dedica 100% al boxeo, aunque en sus inicios en este deporte el “dar puños” no era de su total agrado, poco a poco fue cambiando esa concepción, pero ¿por qué elige finalmente el boxeo?, la misma Jenny afirma “mi familia era de un estrato muy bajo y era el único deporte que cobraba $500 mensuales” y allí inició, al lado de su hermana en el único escenario que podían ejercer una actividad relacionada al deporte.

Cuando empezó los entrenamientos en el Coliseo Menor, su entrenador Jud Franky Granada, le hace una pregunta ¿Usted está aquí por hobby o porque quiere competir? A lo que Arias le contestó “sólo lo quiero como un hobby”, aunque ese pensamiento solo le duró dos semanas, ya que después el mismo entrenador la puso de sparring (Persona que ayuda a un boxeador a entrenarse peleando juntos) donde como se dice muy colombianamente ‘le dieron una pela’, pero a la vez dice que “me quedó gustando”.

Su trayectoria es bastante amplia desde que inició, ya que ha participado aproximadamente en 10 campeonatos nacionales y en 3 inter clubes de los cuáles Jenny cuenta que “he ganado 8 campeonatos nacionales y los 3 inter clubes en los que he estado”, de igual forma, ha hecho parte de Selecciones Colombia, en los Bolivarianos consiguió la medalla de Plata, en la Copa de Guatemala consiguió el Oro y estuvo en clasificatorias para llegar a Rio 2016 pero “lastimosamente perdí con Puerto Rico en la primera ronda”, cuenta con la voz un poco entrecortada.

Cuando le llegó la convocatoria para Selección Colombia, pasaría algo en su carrera que le cambiaría la vida en este deporte, ella participaba en la división de 57 Kilogramos, en la cual duró casi 4 años, pero no era considerada en las olimpiadas, al ver esta situación, Arias le dice a Jud “profe subámonos a 60 Kilogramos”, en la cual ya estaba una niña del Tolima que era la campeona, pertenecía a la Selección y estaba en su segundo Ciclo Olímpico.

Foto / Pablo Bohórquez

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Jenny Marcela recuerda que en ese momento “nos metimos por ahí, me acuerdo que eso fue para los Bolivarianos, empezamos en los campeonatos, le gané a esa chica como en 3 torneos creo, pero siempre la llevaban a ella porque ya le habían invertido mucha plata, yo tenía que ganarle en muchos más torneos para que la sacaran y me llevaran a mí, ahora en los Juegos Nacionales le volví a ganar a ella y ahí fue donde me gané el cupo a la Selección Colombia”.

Si bien, actualmente Arias se prepara para obtener un cupo que la lleve a Tokio 2020, no deja de lado el poder compartir con su gran amor, su hijo. “Es bastante difícil la verdad, yo desde que tuve mi niño, porque nosotros vivíamos en Tuluá, mi mamá me dijo que me dedicara a esto, que ella me apoyaba 100%, decidimos venirnos para Pereira y ella era la que me lo cuidaba, pero desgraciadamente tomó la decisión de irse de nuevo de Pereira, yo le dije que se llevara el niño y que lo iba a estar visitando cada 8 o 15 días, el niño estudia allá y yo voy cada que puedo”.

Su entrenador es Jud Franky Granada, quien hace parte de la Liga de Boxeo, ambos tienen un solo objetivo, llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, por eso Jenny cuenta que “ya se hizo un primer Ciclo Olímpico pero no se pudo hacer completo, porque solo pude hacer 2 torneos y estaba la otra chica del Tolima, siempre me jugaban sucio a pesar que le ganaba a ella por lo que a ella el Comité Olímpico le había invertido mucha plata, por eso no lo hice completo, el que si voy a hacer completo si Dios me lo permite es este próximo para Tokio”.

Sus rutinas de entrenamiento empiezan desde las 4:00 a.m. cuando su despertador suena, luego de arreglarse, sale a trotar unos 9 kilómetros más o menos, con otros 2 o 3 de piques en trabajos de resistencia, de ahí llega a la casa se cambia nuevamente la ropa y sale para la Liga de Boxeo donde está de 7:30 a.m. a 9:00 a.m. haciendo trabajos de fuerza, después se dirige nuevamente a su casa, descansa y realiza algunos trabajos de ama de casa y regresa de nuevo a la Liga de 4:00 p.m. a 6:30 p.m. donde realiza trabajos tácticos en boxeo y finalmente después de las 7:00 p.m. se queda como profesora de la Liga para los muchachos que practican este deporte como un hobby.

En estos momentos, Jenny es deportista apoyada por el Gobierno, pero aunque eso es bueno, no todo es color de rosa, ya que menciona “son muy demorados a la hora de pagar”, poniendo como ejemplo que apenas hasta ahora el 3 de octubre recibió el primer pago de todo el año o que incluso se han demorado casi hasta fin de año para hacerlo.

Finalmente, Arias se debe a Jud Franky y por eso dice que a él “lo defino como mi segundo papá, él fue quien me descubrió y me hizo lo que soy ahora”.

Arias no tiene ningún referente nacional o internacional, ya que como ella misma lo dice “pienso que cada deportista tiene su propio talento, por eso no me pongo a fijarme en otros deportistas y decir que me gustaría ser como este o aquel, sino que me gusta más enfocarme en fortalecer más lo mío”.

Así lo cuenta cuando dice que una de sus grandes debilidades, por raro que suene, ya siendo campeona nacional y habiendo competido tantos años, es que “todavía sufro de nervios cuando me voy a subir al ring, la adrenalina me da muy fuerte y todavía no lo he podido superar”.

Así mismo, contrario a lo anterior, una de sus grandes virtudes y tal vez una ventaja sobre las demás rivales, es que se compromete cien por ciento con su preparación para cualquier competencia.

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