Cafeteros y su refuerzo de lujo para la Copa Nacional de Baloncesto

Foto / Carlos Marín / Hanner Mosquera compartiendo fotos con aficionadas al Baloncesto

El deportista de 26 años estará acompañando a Cafeteros en la certamen que iniciará el próximo 5 d abril y es hasta ahora el refuerzo más atractivo de los equipos de la región que estarán en la competencia 2019. 

Los asistentes al coliseo La Isleta de Cartago, no dudaron en tomarse una foto con Hanner Mosquera Perea, el espigado basquetbolista de 2.05 metros de altura que llamó la atención por sus rizos y su manera de caminar. Él con sencillez, sin hacer alarde de su perfil como miembro de la Selección Colombia, compartió con los fanáticos.

Hablar de Hanner Mosquera es hablar del Choco, tierra donde nació pero que debió abandonar a la edad de 13 años cuando se marchó para Bogotá, justo después de escoger el Baloncesto por encima del fútbol. “Comencé a jugar a los 12 años, jugaba fútbol, cuando me pasaban la pelota de Baloncesto le pegaba con el pie. Luego el entrenador Milton me ponía a jugar campeonatos, porque me vio condiciones, porque por mi estatura hasta me colgaba del aro, así fui  cogiéndole cariño al deporte”, narró Hanner.

Foto / Etsbucs.com

La estatura fue un aliado que lo llevó a evolucionar muy rápido, al año ya estaba pensando en salir de su natal Itsmina, y fue así, con la ayuda de su tío Háver (Ex jugador de Sabios) llegó a Bogotá donde Tomás Díaz, reconocido entrenador, de inmediato entendió la oportunidad que tenía el joven para trascender fronteras. Mosquera conoció por primera vez las reglas del deporte en la capital, fue allá que lo hizo de forma más competitiva, incluso le alcanzó para jugar con Boyacá. “Después de jugar en Bogotá, de enfrentar con la Selección Bogotá a otros equipos de Colombia, me voy a Estados Unidos. Tomás Díaz que tiene contactos allá me abrió la puerta y lo primero que hice fue estudiar inglés, porque no sabía nada del idioma”, agregó.

Foto / Carlos Marín

El ambiente del Baloncesto norteamericano no lo asustó, por el contrario lo motivó, “Fue muy diferente, al principio no hablaba inglés, no sabía nada de la lengua; pero no podía desaprovechar la oportunidad, tuve que ponerme a estudiar clases de inglés, y adaptarme al juego, porque allá el Baloncesto es mucho más rápido, mucho más atlético”, complementó.  Elementos que no le faltaron, ni le faltan ahora a Hanner Mosquera, pese a sus 2 metros, es rápido, atlético y sabe chocar cuando es necesario.

Foto / Etsbucs.com

El ala-pívot llegó a Indiana pero fue en Alabama donde hizo su primera año, “Me fue muy bien gracias a Dios”, reseña el joven que después pasó por Carolina del Norte. Una vez concluido el high school, y siendo apenas un juvenil, soñador, con deseos de mostrarse, saboreó las mieles del Baloncesto universitario y hasta se proyectó para llegar a la NBA. El chocoano ha sido foco de los medios de comunicación en el país, precisamente por ese recorrido internacional.

Cuando cumplió los 18 llegó a su mejor momento, la gente empezó a reconocerlo, a identificarlo del Baloncesto Universitario. “En la universidad me fue muy bien, estuve con entrenadores reconocidos, aprendí demasiado. Después que terminé la universidad, me fui profesionalmente a Australia, a un nuevo nivel, jugué en Europa, donde el Baloncesto es mucho más táctico, en Estados Unidos son más rápidos, más atléticos, en Europa pueden ser más altos, más lentos, pero saben cuándo entregar la pelota, cómo hacer la jugada. Esa es la diferencia que encontré”, explicó.

Foto / Carlos Marín

El administrador deportivo, graduado de la Universidad de  East Tenesse State, estuvo ausente por unos años de la pelota naranja en Colombia, ni si quiera se enteró por cerca de ocho años, qué pasaba con el Baloncesto criollo; sin embargo hace tres años esa relación mejoró, y desde el 2017 fue llamado al equipo nacional, donde se ha ganado una posición, respeto y admiración de sus compañeros.

“Me siento muy bien, es mi país, jugando aquí en Colombia, comencé a jugar con la Selección Colombia, representar a mi selección con gusto. Quería estar y saber cómo es la experiencia y desde la primera vez que jugué con ellos en Medellín me hicieron sentir muy bien, me enseñaron todo desde el principio”, complementó. Vestir los colores nacionales han dado un valor agregado a su vida como profesional.

Foto / Federación Colombiana de Baloncesto

La misma que continuó en Europa, ya que en el año 2018 firmó con el Thunder de Australia y luego con el Dydrotruck Radom de Polonia. Y después de darse un respiro, volvió al país para verse de nuevo con su familia: Hámilton (padre), Luz Amanda (madre), Hanneira y Kelly (Hermanas); estar más cerca de ellos y hasta tener la oportunidad de vestir la camiseta de un distintivo colombiano por primera vez, aunque lo hizo en enero con Titanes de Barranquilla, fue en torneo internacional, por lo que será Cafeteros del Quindío, el primer equipo nacional en verlo jugar en torneo doméstico a un nivel semiprofesional.

“Quería venir acá, conocer la atmósfera, estar por primera veza en un equipo de acá, estar cerca de donde me crié conoce y disfrutar. Después de estar con Cafeteros, intentaré mirar algún contrato con algún equipo, me gustaría regresar”, concluyó el atleta.

De esta manera, el basquebolista que estuvo tan ausente del ambiente basquetero en la región, volvió para entregarle a la Copa Nacional de Baloncesto, eso que aprendió de este deporte en Estados Unidos, a dar ‘show’ a entretener a la gente con sus jugadas.

La última gran participación de Hanner Mosquera fue en Tunja, donde disputó cuadrangular con la Selección Colombia de Guillermo Moreno y Tomás Díaz, la misma que clasificó a la AmeriCup (Copa América de Baloncesto 2021).

“Unidos somos más. Más deporte, más región”

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